Los residuos tecnológicos acumularán 82 millones de toneladas para 2030
Por: Franco Rivero La basura electrónica crece cinco veces más rápido que su reciclaje. En ese escenario, el fin de las actualizaciones y la pérdida de compatibilidad con las aplicaciones de streaming plantean un nuevo desafío: cómo extender la vida útil de los dispositivos que todavía funcionan. La tecnología avanza a un ritmo cada vez más acelerado, pero no todos sus componentes envejecen de la misma manera. Mientras las pantallas de los televisores pueden seguir funcionando durante años, sus sistemas operativos y aplicaciones quedan expuestos a un ciclo de renovación mucho más corto. El resultado es una paradoja: equipos que todavía sirven para su propósito principal pueden perder parte de su utilidad por decisiones vinculadas al software. El problema se inscribe en una crisis ambiental de escala global. Según el Global E-waste Monitor 2024 , elaborado por organismos de Naciones Unidas, en 2022 se generaron aproximadamente 62 millones de toneladas de residuos electrón...









