La psicóloga Valeria Castex analiza por qué cada vez más personas establecen vínculos emocionales con la IA y cuáles son los beneficios y riesgos de este fenómeno. Por Lola Alfano, Josefina de la Vega y Catalina Gaillástegui En los últimos años, la inteligencia artificial dejó de ser solo una herramienta para buscar información o resolver tareas. Hoy, muchas personas también la utilizan para conversar, desahogarse o sentirse acompañadas. Aunque pueda parecer extraño, algunas llegan a desarrollar un vínculo emocional con estos sistemas. La soledad, la dificultad para expresar lo que sienten o, simplemente, la necesidad de ser escuchadas son algunas de las razones que explican este fenómeno. Para muchos usuarios, la IA se convierte en un espacio cómodo para hablar de problemas personales, emociones o pensamientos que quizás no compartirían con otras personas. En distintos países se realizaron investigaciones sobre el uso de dispositivos de inteligencia artificial para acompañar a adultos...
- Obtener vínculo
- X
- Correo electrónico
- Otras apps